5 Alimentos que perjudican a tu cerebro

04.02.2018

Tu cerebro es el órgano más importante en tu cuerpo, y por ello es esencial mantenerlo trabajando en condiciones óptimas con una dieta saludable.

Algunos alimentos tienen efectos negativos en el cerebro, lo que afecta a la memoria, estado de ánimo y aumenta el riesgo de demencia.

1. Bebidas azucaradas

Aquí se incluyen los refrescos, bebidas deportivas, energéticas, bebidas de fruta, leche endulzada o cualquier otra a la que se han añadido endulzantes como la sacarosa, glucosa, dextrosa o fructosa.

Una alta ingesta no sólo te hace coger peso, sino que aumenta tu riesgo de diabetes tipo 2 (que se ha relacionado con el Alzheimer) y puede aumentar el riesgo de demencia, incluso en personas sin diabetes.

Diversos estudios han demostrado que una ingesta alta de fructosa puede conducir a la resistencia a la insulina en el cerebro, así como a la reducción de la función cerebral, la memoria, el aprendizaje y la formación de neuronas cerebrales.

Fuente(s): Medical Research Council, Unit for Lifelong Health and Ageing, London, UK & Laboratory of Physiology, Faculty of Medicine, University of Coimbra, Coimbra, Portugal

2. Carbohidratos refinados

Son aquellos que han sido procesados hasta tal punto que se le ha eliminado la fibra que viene con ellos e incluyen, entre otros, edulcorantes, bebidas con azúcares añadidos, harina blanca y frutas en conserva.

Estos tipos de carbohidratos generalmente tienen un alto índice glucémico (IG). Esto significa que tu cuerpo los digiere rápidamente, lo que provoca un aumento en los niveles de azúcar en la sangre y de insulina que afecta a la función cerebral.

Se ha descubierto que los alimentos con alto IG afectan la función cerebral, y que una sola comida con una carga glucémica alta puede dañar la memoria tanto en niños como en adultos.

Fuente(s): Department of Pharmacology, School of Medical Sciences, UNSW Australia

3. Alimentos con alto contenido en grasas trans

Hay dos tipos de grasas trans, las que podemos encontrar de forma natural en productos de origen animal como la carne y los lácteos; y las producidas industrialmente, como los aceites vegetales hidrogenados.

Estas últimas se pueden encontrar en algunos productos de pastelería, margarina, hamburguesas, donuts, sopas instantáneas, galletas y helados, entre otros.

Aléjate de ellas, ya que hay evidencias de que cuando las personas consumen cantidades más altas de grasas trans, tienden a tener un mayor riesgo de enfermedad de Alzheimer, peor memoria, menor volumen cerebral y deterioro cognitivo

Fuente(s): Department of Psychology, Whitelands College, University of Roehampton London, UK. & Department of Neurology, Oregon Health & Science University, Portland, USA

4. Alimentos altamente procesados

Patatas fritas, dulces, palomitas de maíz para microondas, salsas y comidas preparadas son algunos ejemplos de estos alimentos.

Tienden a ser altos en azúcar, grasas y sal añadidas. Del mismo modo, suelen ser altos en calorías y bajos en otros nutrientes, y exactamente aquello que provoca el aumento de peso.

El aumento de grasa alrededor de los órganos, o grasa visceral, se asocia con daño al tejido cerebral.

Una de las maneras en que los alimentos procesados ​​pueden tener un impacto negativo en el cerebro es reduciendo la producción de una molécula llamada factor neurotrófico (BDNF), importante para la memoria a largo plazo, el aprendizaje y el crecimiento de nuevas neuronas.

Fuentes: Division of Neurosurgery, UCLA Brain Injury Research Center, Los Angeles, CA 90095, USA & Department of Molecular Epidemiology, Leiden University Medical Center, Leiden, the Netherlands

5. Alcohol

Su consumo crónico produce una reducción en el volumen del cerebro, cambios metabólicos e interrupción de los neurotransmisores, que son sustancias químicas que el cerebro usa para comunicarse.

Las personas con alcoholismo a menudo tienen una deficiencia en vitamina B1. Esto puede conducir a un trastorno cerebral llamado encefalopatía de Wernicke, que a su vez puede convertirse en el síndrome de Korsakoff.

Este síndrome se distingue por un daño severo al cerebro, que incluye pérdida de memoria, alteraciones en la visión, confusión e inestabilidad.

El efecto del consumo de alcohol en los adolescentes también puede ser particularmente dañino, ya que el cerebro aún se está desarrollando. Los adolescentes que beben alcohol tienen anomalías en la estructura, la función y el comportamiento del cerebro, en comparación con los que no beben.

Fuente: Central Institute of Mental Health, Department of Addictive Behavior and Addiction Medicine, Mannheim, Germany 

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